Rumbo hacia una Nueva Constitución

El martes 13 de Octubre la presidenta Michelle Bachelet dio una cadena nacional para tocar un punto fundamental en el programa de gobierno, la elaboración de una nueva constitución. Esta iniciativa fue una promesa de gobierno que ha ido en escala por la presión que ha ejercido la ciudadanía buscando un cambio rotundo en el actuar de las instituciones y actores políticos encargados de tomar las decisiones en el país.

Al respecto, el primer síntoma de que el país daba un giro y tomaba el rumbo hacia un proceso constituyente se ha dado en las últimas elecciones, porque numerosos votantes han colocado en el voto la sigla AC (Asamblea Constituyente).

La mandataria, decidió que este era el momento preciso para llevar a cabo dicho proceso, ya que las instituciones y los políticos han estado muy expuesto por casos de corrupción, lobby, negligencia, y otros motivos, generando el malestar y desconfianza de todos los ciudadanos. Por consiguiente, se hace necesario cambiar la sensación que tiene la gente hacia todo el mundo político-institucional.

El proceso constituyente que comandara Bachelet, busca que sea lo más inclusiva posible, con un foco democratizador e institucional, con la participación de diversos actores y grupos sociales. Siguiendo la misma línea, declaró, “Hemos sido muy claros de que queremos un proceso constituyente que no sea elitista porque uno podría hablar de una asamblea constitucional y ser un proceso súper de élite”.

El proyecto de ley hacia una reforma constitucional se enviará al congreso, y estos tendrán que definir cuál será el proceso constituyente para la creación de esta nueva constitución, estos son;
1) Comisión Bicameral
2) Convención constituyente mixta (Participación de congresistas y ciudadanos)
3) Asamblea Constituyente
4) Plebiscito

En consecuencia, es una oportunidad para que la ciudadanía se empodere y decida sobre cuestiones políticas que recaerán en el futuro y calidad de vida de todos los chilenos.